Sobre la guerra en tiempos del rey midas moderno III
La guerra es ante todo una invasión militar que dicha invasión militar debe conectarse con una invasión económica, es decir al mismo tiempo que los ejércitos humanos se abren espacio en estas campañas estos vienen acompañados de enormes arsenales de mercancías. Si bien es cierto que la cantidad de balas que se ocupan son bastantes, también es cierto que esa cantidad de balas se asemeja a la cantidad de mercancías que se movilizan en ese territorio. En pocas palabras, la guerra incentiva la acumulación de capital, por lo que la acumulación de capital potencia el tamaño del mercado y, por lo mismo, una campaña militar necesita al mismo tiempo una campaña comercial.
La guerra, en tiempos de la fertilidad burguesa, necesita impulsar una sociedad de consumo, en donde las mercancías puedan realizar su valor de uso en la humanidad y, por lo mismo, el plusvalor pueda realizarse cuando se transmute en la ganancia. De lo que se trata en este momento es que, en las campañas militares, las mercancías se movilizan al ritmo que le impone la destrucción en el planeta, por lo que las necesidades humanas quedan subordinadas a la lógica de incrementar de la tasa de beneficio y, por lo mismo, si esta última necesita de la aniquilación de la vida, entonces así será.
La guerra, en la época del complejo midaico, impulsa la exportación del capital, para que las leyes burguesas puedan importarse en otros lugares y, para esto, la tasa de beneficio pueda aumentar en un lapso determinado de tiempo. Una nueva época nace constantemente y la violencia militar es la partera de esta. Lo verdaderamente importante, es que el sentido de la vida queda dominado por el sentido de la muerte, para ello la fuerza productiva natural sea subsumida a la fuerza productiva técnica burguesa y, para todo lo anterior, las campañas militares son sumamente rentables para tales objetivos.
Dentro de esta sociedad, la vida misma se pone en jaque, en tanto a esta modernidad no le interesa para nada la vida en el planeta, por lo que la destrucción y el asesinato se vuelven esenciales para el desarrollo de esta civilización. Si bien es cierto que la tasa de ganancia debe incrementar, también es cierto que lo anterior se logra gracias a la invasión mediante el disparo masivo de balas y mercancías y, gracias a esto último, la sociedad burguesa puede instalarse como hegemónica. En este sentido, la guerra capitalista tiene una característica particular que ya no se basa en el control directo de los territorios, sino que las campañas militares deben traer jugosas cantidades de dinero para la oligarquía financiera. Ahora, yo pasaré a un tema bastante complicado, pero se tiene que desarrollar.
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